![]() Maia Uribe Lazcano, 7 años |
EditorialCorreo del Maestro pone a su consideración tres textos pensados en incentivar la reflexión sobre el quehacer educativo: en el primero, el énfasis está puesto en la perspectiva metodológica, el segundo ofrece un acercamiento histórico, y el tercero aborda la relación entre la teoría y la práctica educativa. Complementan este número de la revista, un texto sobre la reapropiación del espacio escolar por parte del alumnado y un artículo sobre Rufino Tamayo y el arte prehispánico. En “Escuela Octavio Paz en Barcelona: Un modelo de innovación global y local”, Anna Pi i Murugó presenta las líneas esenciales de un proyecto escolar y educativo público y cuya población es mayoritariamente de origen migrante. La escuela ha sido acreedora a varios premios y lleva a cabo acciones de intercambio social y cultural con nuestro país. Edwin Mauricio Santa Jiménez, en “Transformación del espacio escolar para la educación física”, describe los cambios habidos en una demarcación colombiana a raíz de la migración poblacional ocurrida a finales del siglo pasado y el consiguiente efecto en los usos de la infraestructura educativa. A partir de documentos de un archivo histórico, así como de la legislación del periodo cardenista, Elvia Montes de Oca Navas analiza las particularidades de la reforma educativa de 1934 reflejadas en una experiencia educativa rural en “La educación socialista en el municipio de Malinalco, Estado de México”. En “¿Para qué sirve la teoría pedagógica? Teoría y práctica educativa: encuentros, desencuentros y propuestas de intervención”, Luciana Garatte invita a responder a esa pregunta y plantea sus propias ideas al respecto, concatenadas con un análisis crítico de las implicaciones de la formación docente y de su relevancia para el futuro de la práctica educativa. En “El Museo de Arte Prehispánico Mexicano Rufino Tamayo, un museo para el pueblo”, Gloria Celia Carreño Alvarado aborda brevemente la formación del pintor oaxaqueño, como marco explicativo de la concepción de Tamayo sobre las piezas donadas al museo que lleva su nombre en la ciudad de Oaxaca, las cuales, lejos de ser expuestas como vestigios arqueológicos, dan cuenta de la estética de las culturas que las produjeron. Correo del Maestro |