“El Che” Gómez Y SU PASIÓN POR LA MÚSICA Arlette Salvador Revoreda[*] ![]() ![]() Desde hace más de una década, el maestro José Gómez Santiago contribuye a la preservación de la riqueza cultural oaxaqueña, en particular de Juchitán de Zaragoza. Esto lo hace por dos vías: mediante la enseñanza musical a niños con quienes comparte su educación y su legado familiar, y –como docente de preescolar– con el desarrollo y puesta en práctica de un nuevo modelo que permite a los infantes aprender de manera más natural la lectoescritura. En entrevista para Correo del Maestro pudimos conocer más detalles de su labor.
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c “El Che” Gómez y su pasión por la música
Quienes lo conocen se refieren a él como “El Che” Gómez, por coincidencia en nombre y apellido con el político y revolucionario de Juchitán José Fructuoso Gómez. Pero José Gómez Santiago es director de la Banda Filarmónica Infantil y Juvenil de Juchitán, y también es profesor de preescolar. A “El Che” lo definen la perseverancia y el pensamiento estratégico, que le han permitido entregar sus conocimientos musicales a más de doscientos niños y niñas de la región del Istmo de Tehuantepec. ![]() Maestro José Gómez Santiago Originario de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, “El Che” Gómez trae en la sangre la pasión por la música. Su abuelo Antonio Gómez de los Santos perteneció a la Banda Hada de la misma ciudad; su padre, Pablo Gómez Jiménez, tocaba en las bandas regionales de la comunidad y en la Orquesta Reyna de Ixtaltepec. Ambos aprendieron a ser lectores por su propia cuenta; también se formaron de manera autodidacta en el solfeo y se interesaron en adquirir conocimientos musicales. El maestro Gómez narra que, cuando era niño, con escasos 10 años, le gustaba presentarse en actividades artísticas y musicales. Asegura que donde había fiesta, siempre estaba un grupo de músicos buenos que hacían vibrar los corazones. “Iba a la Casa de la Cultura, ahí había guitarras, piano y otros instrumentos. Me gustaba cantar, participaba en coros, rondallas, tríos, buscaba aprender y estar en todas las actividades” dice el también profesor de preescolar. El anhelo de su padre era tener un hijo en el Conservatorio Nacional de Música, con sede en la capital de México, pero su destino ya pisaba otro camino. A sus 18 años ingresó a la Escuela de Bellas Artes de Oaxaca, donde estudió la instructoría de Bellas Artes (en ese tiempo no existía la licenciatura). La historia de “El Che” Gómez vio nacer sus primeras páginas una vez terminada la Escuela de Bellas Artes, cuando una asociación civil de San Francisco Lachigoló (en el mismo estado), lo invitó a crear el coro de la iglesia. Aceptó, pero su objetivo personal era llevar sus conocimientos al pueblo que lo vio nacer, aunque estaba plenamente convencido de que necesitaba presentar algo relevante que le permitiera ganar el reconocimiento de la comunidad, por lo que dio pasos firmes, estratégicos y contundentes hasta lograrlo. Al llegar a San Francisco Lachigoló, decidió cambiar la estrategia para conformar la primera Banda Filarmónica Infantil y Juvenil del pueblo, ubicado en la zona central del estado. Durante dos años consecutivos preparó a los niños con un repertorio istmeño que pudiera participar en el Festival del Río[1] en Juchitán, y además buscó alianzas con otros municipios a cambio de conciertos. “Es así como yo presenté la banda de Francisco Lachigoló dirigida por un juchiteco, pues ya te imaginarás [sonríe]. Ahí empresarios, autoridades del cabildo y artistas locales se preguntaban ‘¿pues qué hace allá?, que se venga a formar una banda en Juchitán’, y yo como no queriendo, haciéndome del rogar, pero no sabían que ésa era mi intención” cuenta emocionado José Gómez Santiago. ![]() Centro de Educación Musical Xhavizende (Cemxha, A. C.) Ya en su tierra natal, los empresarios de la Dulcería Juchitán lo apoyaron para fundar la primera banda infantil, llamada Badu Naxhi, que en zapoteco significa ‘dulce niño’, conformada solamente por 40 hijos e hijas de trabajadores de la empresa. Con el paso del tiempo, el acceso a la formación musical proporcionada por “El Che” se abrió a otros niños. A tres años de trabajar con la dulcería, el municipio de Asunción Ixtaltepec lo invitó a dirigir la banda de Jesús “Chu” Rasgado;[2] sin embargo, su salida de Badu Naxhi no fue bien recibida, ya que los alumnos y padres de familia buscaban que continuara con su labor. Fue entonces cuando, con la ayuda de su esposa, Crisol Ortiz Noriega, decidió abrir el Centro de Educación Musical Xhavizende[3] (Cemxha, A. C.), que recibió en sus inicios a niños y niñas, y ambos emprendieron el proyecto de la Banda Filarmónica Infantil y Juvenil de Juchitán de Zaragoza.
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c La contribución de “El Che” Gómez a la niñez juchiteca
Gracias a la hermandad que existe desde hace años entre la ciudad de Valle del Sol en Valencia, España, y Juchitán, por compartir el mismo santo patrono, san Vicente, en 2011 el Cemxha y su director fueron invitados a participar en el Festival de Fiesta de la Magdalena. Este evento marcó la vida de los niños y niñas de la banda, pero también de José Gómez y Crisol Ortiz, quienes en una coordinación impecable lograron el respaldo de la comunidad juchiteca y los patrocinios necesarios para asistir al festival. José Gómez recuerda que, aquel año, en España estaba a punto de estallar una crisis. Había gente en la calle que les pedía canciones tradicionales o corridos mexicanos como “La cucaracha”, “La Adelita”, “La llorona”, “Sandunga” o temas revolucionarios como “La toma de Zacatecas”. “La gente nos abrazaba en plena festividad, eso nos hacía sentir que México es, en donde sea, una tarjeta de presentación muy elegante, sobre todo porque las chicas llevaban sus trajes regionales, los varones sus guayaberas blancas. La galantería y la presencia de la música oaxaqueña fue algo sin igual”. “La mayoría de los niños que asistieron a España tuvo un rumbo próspero, se trazaron metas para el futuro. Algunos estudian en el Conservatorio, en escuelas de música en Querétaro u Oaxaca, un clarinetista sale mucho al extranjero a mostrar su música, otros son profesionistas, médicos o ingenieros. Muchos trascendieron y tomaron como base ese viaje, ahí supieron lo que pueden lograr a partir de un trabajo que se hace con esmero, sacrificio, amor, ilusión. Todos disfrutan de su carrera, de su profesionalismo, siempre con el éxito, el progreso y el crecimiento en la mente, eso es algo que les dejó”, asegura “El Che”. ![]() Alumna del Cemxha Por la pandemia de coronavirus, el Cemxha hoy trabaja de manera distinta con alumnos que recibieron en préstamo un instrumento para utilizarlo en las clases en línea y llevar a cabo sus prácticas diarias. Son 30 niños los que trabajan en esta nueva modalidad, los cuales se vislumbra que formarán parte del nuevo ciclo de la Banda Filarmónica Infantil y Juvenil de Juchitán. “Me gusta enseñar y escuchar de mis alumnos los sones regionales de Juchitán, los danzones que se crearon en el Istmo de Tehuantepec. En el Centro tenemos un archivo histórico de partituras con más de trescientos temas, que leían mi abuelo y mi papá, muchas piezas inéditas que ya no se tocan porque ya no hay músicos lectores, y eso tenemos que aprovecharlo para dárselo a las nuevas generaciones”, afirma “El Che” Gómez.
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c La otra labor, la otra pasión… la combinación perfecta
Como en la música, también en el campo docente, el ejemplo fue su padre. José Gómez decidió incursionar como profesor de preescolar, y se inscribió en la Universidad Pedagógica Nacional en Ixtepec para cursar la licenciatura en Educación Pedagógica. Sus conocimientos musicales y las herramientas de pedagogía le abrieron una puerta que lo acercó a los niños a través del juego, la música y el canto. Su objetivo: implementar su propio modelo educativo, crear su propio sistema, abordar el mundo de la lectoescritura desde la música, aprovechar el momento en que el niño percibe los primeros sonidos para convertirlos en lenguaje escrito. José Gómez es director del Centro Cultural de Educación Preescolar - Jardín de Niños Doctora Pamela Terán, de nueva creación, en el que ya aplica el sistema de interpretación gráfica de los sonidos para lectoescritura, educación artística y zapoteco-inglés. Sistema de interpretación gráfica de los sonidos
El maestro José Gómez Santiago explica para Correo del Maestro en qué consiste el modelo que actualmente aplica en el jardín de niños donde trabaja: Los niños conocen en un contexto natural los primeros animales. Se identifican con el caballo, con el perro, el burro, el chango, etcétera. El niño conoce esos animales desde sus primeras etapas y el sonido de esos animales. En la primera etapa, escuchamos. ¿Cómo hace el caballo? –sonido de la i–. Les enseñamos a los niños cuáles son las vocales y cuáles son los sonidos que se relacionan. En la segunda etapa, para entrar a la escritura, el niño empieza a hacer movimientos con las manos, los pies, con palitos, o a rayar sobre la tierra o la arena y empieza a copiar. Es importante que el niño ya conoce el sonido antes de aprender a escribir la letra. Se busca pasar de la motricidad gruesa a la fina. Esta es la teoría, pero también vienen los fragmentos musicales (utilizados con canto y buscando que los niños hagan los movimientos sugeridos): Vocales:
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Finalmente, el profesor Gómez Santiago alienta a la comunidad docente a transmitir el aprendizaje con juego, con música, con canto y con mucha diversión. “Después de la pandemia no sabemos cómo van a llegar los niños: violentos, desanimados, tristes, etcétera. Pero si nos comportamos muy naturales, transmitimos amor y dejamos de ser superficiales, [si somos] más seres humanos, podremos entender y aliviar esas emociones que traen los niños después de esta situación que nos afecta a todos”, asegura el director de la Banda Filarmónica Infantil y Juvenil de Juchitán, que en fechas recientes tuvo una colaboración con la cantautora mexicana Lila Downs. No, la historia aún no termina, “El Che” Gómez se propuso interpretar el Himno Nacional Mexicano en zapoteco como parte de su contribución a los planes de trabajo de las escuelas del Istmo de Tehuantepec que buscan que los estudiantes conozcan y canten el Himno en esa lengua. También estudia los fines de semana la licenciatura en Idiomas en la Universidad Benito Juárez de Oaxaca, en Tehuantepec, no sólo por interés personal sino porque considera que los niños deben combinar los tres idiomas, el zapoteco y español, como parte de su identidad y origen, así como el inglés, por ser un idioma universal. Saa ro’xti binni laanu
Música: Francisco González Bocanegra • Traducción zapoteco: Esteban Regalado Jiménez Binni laanu luguii zucaa ridxi Dxichi ¡do xquidxe! ca xcuasu ne’ guie’ yace Pa huaxa ti dxúu ni gacalá dxi Binni laanu luguii zucaa ridxi Notas * Licenciada en Ciencias de la Comunicación y maestra en Gestión Pública Aplicada.
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c Créditos fotográficos
- Imagen inicial: José Gómez Santiago - Foto 1 a 6: José Gómez Santiago CORREO del MAESTRO • núm. 294 • Noviembre 2020 |